Adivina a quién le encanta el Azúcar?

Moderá el consumo de #AzúcarBlanca. Sabemos que es difícil, por suerte existen reemplazos aún más ricos y sanos 

1. Un problema de salud mundial. Dado el uso que de él hace la industria alimenticia para potenciar el sabor de los alimentos procesados, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad advierte sobre su preocupante relación con la obesidad y el sobrepeso. Son muchas las instituciones gubernamentales mundiales que están tomando medidas al respecto: en EE.UU, en ciudades como Nueva York, se ha prohibido la venta de refrescos de gran tamaño por su alto contenido en azúcares; en Francia se ha implantado un impuesto especial para las bebidas azucaradas. De hecho, ya hay estudio que sitúan los efectos del consumo excesivo de azúcar a la altura de drogas como el tabaco o el alcohol. 

2. Calorías ocultas. Como te decíamos, el azúcar oculto en muchos alimentos puede ser el causante, sin que lo sepas, de tu sobrepeso y otros problemas de salud. ¿Dónde se esconde? En la bollería industrial, las conservas, zumos envasados, refrescos, pan de molde o de hamburguesas, biscotes, embutidos, salsas envasadas, platos precocinados, productos lácteos, salmón ahumado, productos light… la lista es tan larga que tu única defensa es leer bien las etiquetas antes de echar a tu cesta un producto.

3. Perjudica a tu belleza. Según los expertos, el consumo excesivo de glucosa deteriora el colágeno y acelera el envejecimiento de los tejidos. Por un proceso llamado glicación, el exceso de glucosa presente en el organismo transforma el colágeno, que se vuelve más rígido, provocando la flaccidez y descolgamiento de la piel.

4. Te resta nutrientes. Como explica Luisa Martín Rueda, para su asimilación, el azúcar blanco debe sustraer al organismo vitaminas del grupo B, calcio y diversas sustancias vitales que ayudan a completar el proceso. También se ha comprobado que las personas que consumen mucho azúcar comen de forma más deficiente y no ingieren todos los nutrientes necesarios a través de otros alimentos.

5. Metabolismo lento. El proceso de desmineralización y pérdida de vitaminas disminuye la capacidad de absorción de nutrientes y enlentece el metabolismo, lo que provoca fatiga, falta de energía, caída del cabello, problemas digestivos y hasta depresión.

6. Debilita tus órganos. Un exceso de dulce debilita el páncreas y el bazo, lo que provoca un estado de baja energía renal y desmineralización que puede ocasionar nerviosismo, problemas de sueño o dolores de cabeza.

7. Problemas dentales. El alto consumo de azúcar está directamente relacionado con la caries dental, que puede perjudica la calidad de vida desde la infancia.

8. Picos de insulina. Cuando ingerimos azúcar refinado éste entra de un modo muy rápido en el torrente sanguíneo, provocando que el páncreas segregue una gran cantidad de insulina para poder transportarlo a los órganos. Al no poder almacenarlo, esta glucosa se convierte en reservas de grasa. Este proceso no sólo nos hace aumentar de peso sino que nos produce una situación de hipoglucemia ante la que el cuerpo reacciona pidiendo más azúcar. De ahí el efecto adictivo del azúcar.

9. Estrés pancreático. El proceso que te hemos descrito en el punto anterior somete al páncreas a un estado de estrés que hace que se debilite y sea menos eficiente, impidiendo a corto plazo una buena asimilación de los alimentos y, a largo plazo, una situación de diabetes.

10. Mala salud. Además de todo lo que te hemos contado, el exceso de azúcar refinado supone una acumulación de grasas poco saludables en el organismo, lo que afecta a nuestra salud cardiovascular, al sistema nervioso, a nuestros huesos y estado anímico, ya que el consumo excesivo de azúcar nos deja sin energía.

Fuente: Luzvida wheatgrass