Antes de morir quiero…

¿Qué quieres hacer antes de morir?

Antes de morir quiero… [Solo tienes que terminar la frase].

Es un ejercicio sencillo, pero puede cambiar incluso tu forma de ver la vida.

El vídeo está en inglés, pero tiene subtítulos en español para que puedas entenderlo.

Miralo y dejame tu comentario mas abajo.

Quienes nos rodean pueden ayudarnos de muchas maneras a mejorar nuestras vidas. No conocemos a todos los vecinos, por eso no intercambiamos mucho conocimiento a pesar de compartir los mismos espacios públicos.

En los últimos años he tratado de compartir más con mis vecinos en el espacio público,con herramientas simples como autoadhesivos, plantillas y tiza. Estos proyectos surgieron de preguntas como: ¿cuánto pagan mis vecinos por sus apartamentos? (Risas) ¿Cómo podemos prestar y pedir prestado más cosas sin llamar a la puerta en un mal momento?¿Cómo compartir más recuerdos de nuestros edificios abandonados y comprender mejor nuestro paisaje? ¿Cómo compartir más nuestras esperanzas ante las tiendas vacías para que nuestras comunidades puedan reflejar hoy nuestras necesidades y sueños?

Vivo en Nueva Orleáns y estoy enamorada de Nueva Orleáns. Mi alma siempre encuentra alivio con los robles gigantes que dan sombra a amantes, borrachos y soñadores desde hace siglos y confío en una ciudad que siempre da cabida a la música. (Risas) Siento que ante el menor estornudo hay un desfile en Nueva Orleáns. (Risas) La ciudad tiene una de las arquitecturas más bellas del mundo, pero también una con la mayor cantidad de propiedades abandonadas de EE.UU.

Yo vivo cerca de esta casa y pensaba cómo podría convertirla en un espacio más agradable para el barrio y también en algo que cambió mi vida para siempre.

En 2009 perdí a alguien a quien amaba mucho. Era Joan, como una madre para mí; su muerte fue repentina e inesperada. Pensé mucho en la muerte y y esto me produjo una profunda gratitud por el tiempo vivido y le dio claridad a las cosas significativas de mi vida actual. Pero brego por mantener esta mirada en mi vida cotidiana. Me parece que es fácil dejarse atrapar por el día a día y olvidar lo realmente importante para uno.

Así que con la ayuda de viejos y nuevos amigos transformé la pared de esta casa abandonada en una pizarra gigante y pinté sobre ella frases para completar: “Antes de morir quiero…” Así, los transeúntes podían tomar una tiza, reflexionar sobre sus vidas y compartir aspiraciones personales en el espacio público.

No sabía qué esperar de este experimento pero al día siguiente la pared estaba repleta y seguía cubriéndose. Y me gustaría compartir algunas cosas que la gente escribió en la pared.

“Antes de morir quiero ser juzgado por piratería”. (Risas) “Antes de morir quiero sentarme a horcajadas en la línea de cambio de fecha”. “Antes de morir quiero cantar para millones de personas”. “Antes de morir quiero plantar un árbol”. “Antes de morir quiero vivir fuera de la red”. “Antes de morir quiero abrazarla una vez más”. “Antes de morir quiero ir al rescate de alguien”. “Antes de morir quiero ser completamente yo mismo”.

Este espacio abandonado se tornó constructivo y los sueños y esperanzas de la gente me hicieron reír a carcajadas, me destrozaron, y me dieron consuelo en momentos difíciles.Se trata de saber que uno no está solo. Se trata de entender a nuestros vecinos de maneras nuevas y esclarecedoras. Se trata de dar cabida a la reflexión y la contemplación,y de recordar qué es lo más importante para nosotros conforme crecemos y cambiamos.

Esto ocurrió el año pasado y empecé a recibir cientos de mensajes de personas apasionadas que querían hacer un muro en su comunidad por eso con mis colegas del centro cívico hicimos un kit y ahora se han hecho muros en países de todo el mundo,como Kazajstán, Sudáfrica, Australia, Argentina y más allá. Juntos demostramos el poder de nuestros espacios públicos si nos dan la oportunidad de expresarnos y compartir mutuamente.

Dos de las cosas más valiosas que tenemos son el tiempo y nuestras relaciones con otras personas. En nuestra era de distracciones en aumento, es más importante que nunca, encontrar las formas de conservar la perspectiva y recordar que la vida es breve y delicada. La muerte es algo de lo que a menudo evitamos hablar, o incluso pensar, peroentendí que prepararnos para la muerte es una de esas cosas que nos confieren más poder. Pensar en la muerte clarifica nuestra vida.

Nuestros espacios compartidos pueden reflejar mejor lo que nos importa como individuos y como comunidad y con más medios para compartir esperanzas, miedos e historias, la gente que nos rodea no sólo puede ayudar a mejorar lugares, puede ayudar a mejorar nuestras vidas.