Por qué debo decirle adiós a la comida basura?

Por qué debo decirle adiós a la comida basura?

Aunque en líneas generales todos sabemos por qué debemos alejarnos de la comida chatarra, hoy te ayudamos a sumar motivos para decirle adiós a la comida basura:

Resulta adictiva: la comida basura por su tradicional composición de hidratos refinados, azúcares, calorías vacias, azúcares, aditivos, colorantes, transgenicos y demas quimicos inecesarios, resulta altamente adictiva y cada vez necesitamos más cantidad de ella para obtener un efecto placentero en nuestro cuerpo, lo cual sabemos, no es nada bueno para la salud.

Afecta nuestro estado de ánimo: se sabe desde hace tiempo que la comida basura incentiva el desarrollo de depresión al impactar sobre las conexiones neuronales de nuestro cerebro, totalmente contrario a lo que produce el consumo de cereales integrales en grano, verduras y pescados.

Potencia el envejecimiento: el exceso de comida basura en nuestra dieta puede empujarnos a envejecer antes de tiempo, pues los malos nutrientes y las calorías en demasía estresan a nuestro cuerpo.

Promueve enfermedades: como hemos dicho, la comida basura por sus nutrientes poco aconsejables puede favorecer el estrés oxidativo en el cuerpo, reducir las defensas y propiciar el desarrollo de enfermedades. Aunque también si analizamos las calorías de la comida basura podremos ver que fácilmente podemos caer en excesos si abusamos de ella, lo cual indicaría más riesgo de obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas, entre otras.

 

Como podemos ver, hay muchas razones para incentivarnos a decirle adiós a la comida basura. El primer paso es estar convencidos de que necesitamos dicho cambio, pues si queremos cuidar la salud, aunque podemos degustar una hamburguesa a la semana, no es recomendable tener cada día en nuestra mesa comida chatarra.

El proceso de despedida

El proceso de despedida de la comida basura no es tarea fácil, pues como hemos dicho resulta adictiva, nos engancha y no es fácil erradicarla de la dieta; aunque tampoco es misión imposible de concretar.

Por eso, proponemos un proceso y no un adiós definitivo y drástico.

Para lograrlo, lo primero que debemos hacer es planificar y organizar nuestra dieta, pues sabemos que ante el orden y la reducción del azar todo es más sencillo de controlar. Entonces, nos ayudará en gran medida armar una lista de comidas que podemos elaborar en casa en poco tiempo, y posteriormente, comprar todo lo necesario para ellas.

Lo primero a reducir seria todo tipo de refrescos, colas, zumos artificiales, bolleria, azucar, edulcorantes, cereales refinados, fritos, carnes y lacteos en exceso.