QUE PASA MIENTRAS DORMIMOS?

QUE PASA MIENTRAS DORMIMOS?

Cuando dormimos, “perdemos” la conciencia y nuestro organismo comienza a realizar numerosas tareas en bien del organismo, 

Un dato interesante es que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. Por algo será. Una persona que viva 90 años habrá dedicado 30 a dormir; de alguna forma, si la persona no hubiese dormido esos 30 años no hubiese podido vivir los otros 60
Según la metafísica y el esoterismo
Los pueblos han seguido los dictados de los sueños de los brujos, chamanes y profetas. En algunos pasajes de la Biblia se describe como Dios enviaba sus mensajes en forma de sueños.

Creencia que perdura en nuestros días y que fue compartida por el gran psicólogo Jung, quien dijo” el único motivo de que estos mensajes no se reciban en tiempos modernos, reside en que la humanidad parece haber perdido la facultad de escuchar”.

El esoterismo considera que el sueno cumple una doble función: Recargar nuestro cuerpo físico de las energías durante el día, y por otro hacer que el cuerpo energético o cuerpo astral se cargue de energías sutiles en forma de sustancia eterica y de fuerza psíquica, merced a los desplazamientos que nuestro cuerpo astral hace mientras dormimos.

Durante el primer sueno, que es el más profundo, es cuando se realiza el desplazamiento fuera de nuestro cuerpo energético, un fenómeno más conocido como viaje astral. En este desplazamiento la persona se encamina a solucionar conflictos. El cuerpo astral o energético se mantiene unido al cuerpo físico mediante un cordón llamado “el cordón de plata”. Los viajes astrales se realizan fundamentalmente durante los periodos de ensoñación.

El mundo astral es un plano en el que no existe si el espacio ni el tiempo y dentro del cual el cuerpo energético puede tener información no solo sobre esta vida sino de vidas pasadas.

Durante el sueño y una vez inmerso en este mundo astral el sujeto puede encontrarse con distintas entidades, recopilar datos, y acceder a la memoria colectiva o registros akashicos, todo ello con el fin de reconciliar su psique y obtener información para su crecimiento personal.

Mas adelante en otra etapa del sueño, ya mas a media noche, el cuerpo energético vuelve a desplazarse esta vez para limpiar el cuerpo físico y compensar energías.

Durante los diversos periodos de ensoñación nuestra mente vive con todo detalle una serie de sucesos en imágenes, que casi siempre son inconexas y que en condiciones normales son difíciles de interpretar con una lógica racional ya que los sueños hablan mediante símbolos.

Al final del periodo de sueno el cuerpo astral vuelve a viajar para resolver problemas actuales y cotidianos siendo este el sueño que recordamos y al que no damos importancia. Es una ensoñación banal y sin trascendencia.

Por el contrario cuando viajamos al astral en el primer periodo del sueño, estamos inmersos en los registros de la memoria universal de donde obtenemos información a través de extraños mensajes o vemos seres o vivimos situaciones absurdas que mediante su propio mensaje nos dicen cual ha de ser nuestro futuro.

LA CLAVE DE NUESTRO FUTURO
Estos sueños, si son bien interpretados son la clave de nuestro porvenir y de nuestro pasado y vidas anteriores. Conociendo su significado real sabremos cómo actuar y sobre todo que actitud hemos de tener frente a la vida.

Objetivamente la ciencia solo ha podido medir las alteraciones físicas durante el periodo del sueño, y a consecuencia del sueño.

Se conocen los efectos del sueño fisiológico sobre la alteración de las ondas cerebrales, los ritmos de la respiración, el movimiento ocular, las secreciones, los cambios de temperatura corporal, pero ¿quien explica que o quien infunde estas situaciones en nuestro cerebro? ¿Cómo se producen? y sobre todo, ¿Qué sentido tienen y de donde vienen estas manifestaciones oníricas?

Por el contrario, la creencia en la función sobrenatural del sueño, aunque tampoco tiene evidencia científica, demuestra una coherencia desde que el mundo es mundo y la interpretación y la lectura que hacen de los sueños las personas dotadas la facultad de leerlos, ofrecen un altísimo nivel de acierto, por no decir infalibilidad.
Las tareas que se realizan cuando dormimos revitalizan el cuerpo, las más importantes son: 
Fabricamos Músculo: La posición horizontal facilita que las articulaciones soporten menos peso que durante el día y que los músculos se liberen de la tensión, se relajen y se regeneren 
Curamos enfermedades y limpiamos el organismo: Nuestro sistema inmunitario se fortalece, también el sistema circulatorio se beneficia durante el sueño, pues al descender la presión arterial, el corazón necesita realizar menos esfuerzo para bombear sangre a todo el sistema circulatorio. Al disminuir el gasto de energía, el metabolismo también puede reponerse con mayor facilidad. Por ello, cuando estamos enfermos, la recomendación de dormir más horas resulta casi indispensable para que nuestro organismo se recupere. Por el contrario, si no descansamos correctamente, el sistema inmunitario se ve afectado y nos volvemos más vulnerables a determinadas enfermedades, como las infecciones por virus. 

Liberamos la hormona STH: La hormona del crecimiento, fundamental para el correcto desarrollo de nuestro organismo se sintetiza y libera las primeras horas de sueño. 

Se libera la hormona leptina (también conocida como proteína OB), la cual actúa como hormona de la saciedad, se libera durante la noche, favoreciendo el periodo de ayuno y el descanso nocturno. Por eso si dormimos poco tenemos más posibilidades de padecer obesidad. 

Se libera melatonina: dormir a oscuras favorece la liberación de la melatonina, la cual posee una acción inmunoestimulante y una potente capacidad antioxidante. Es decir, mientras soñamos nos estamos limpiando de parte de los radicales producidos en nuestra vida activa, además de luchar contra virus y bacterias. De hecho las personas que trabajan por la noche tienen mayor riesgo de padecer cáncer de colon y de mama, y muchas más posibilidades de padecer infecciones víricas. 

Se libera interleucina: Ésta promueve la producción de anticuerpos y estimula el sistema inmunitario, de manera que, si te encuentras mal o tienes fiebre, no te hagas la valiente: vete a casa, acuéstate y te curarás mucho antes que si intentas aguantar. 

Los ojos: No es casualidad que cuando llevas muchas horas sin dormir te cueste mantener los ojos abiertos. La falta de sueño provoca alteraciones en la película lagrimal que debe proteger la córnea. Además, las personas con tendencia a la retención de líquidos o bolsas grasas pueden tener un empeoramiento en periodos de descanso inadecuado. Ya ves que no son sólo ojeras lo que aparece en nuestra cara cuando no dormimos bien.

Publicado por oskaring el enero 20, 2014 a las 7:20am en CUENTAME TUS SUEÑOS