La rigidez en la Macrobiótica y la conciencia en la alimentación

La rigidez en la Macrobiótica y la conciencia en la alimentación

Como la macrobiótica nace del Tao, o al menos esos son sus orígenes reconocidos históricamente, quisiera empezar este artículo con unos versos del “Tao te Ching”.

“El hombre es blando y flexible al nacer,

pero cuando muere es rígido y firme,

Las plantas cuando brotan, son tiernas y delicadas, pero cuando mueren están secas y marchitas.

De ahí el proverbio:

“Lo rígido y firme pertenece a la muerte.

Lo blando y flexible pertenece a la vida”.

Por eso el ejército demasiado rígido no puede triunfar y el árbol demasiado firme acaba por romperse.”

La rigidez en la macrobiótica es algo que nos planteamos en cuanto llevamos tiempo practicándola y las posibles dolencias que nos han hecho entrar en ella se han estabilizado. Y más aún cuando nos hemos introducido en esta filosofía sin tener problemas de salud.  La lista de alimentos inicialmente prohibidos se presenta como una losa que pesa y nos hace pensar en si es necesaria tanta cautela.

Una excesiva restricción, nos conduce a un “extremo yang” (demasiada rigidez), que no conduce a la búsqueda del equilibrio buscada, y se manifiesta en todas las áreas de nuestra vida.

Existe una primera fase de limpieza corporal que es importante seguir al pie de la letra para eliminar 
correctamente las toxinas. Esta fase será más o menos estricta dependiendo del caso. Siempre corremos el riesgo de que el consultor o cocinero con quien aprendamos nos marque unas pautas equivocadas para nuestra condición, nadie es perfecto, por lo que el discernimiento personal siempre debe estar ojo avizor Es interesante un primer acercamiento interactuando con alguien que conozca el tema, pero sin dejar nuestra salud en las manos de nadie.

Pasada la fase inicial, es el momento de flexibilizar la dieta y la forma de vidamacrobiótica, acercándola a nuestra propia realidad y que nos permita integrarnos mejor en la vida social actual, hacerla sabrosa y divertida, flexible,  pero sobre todo sin perder la sencillez que es el sentido profundo del Tao: disfrutar con la sencillez de la vida. Y es tanta la sencillez que obtenemos, que podemos salir por donde menos lo esperamos, pues con la macrobióticamejoramos la comprensión de la función alimentaria, llamada  Syozin Riori en la tradición oriental.

Comer sin disfrutar en mi opinión es la mejor manera de enfermar.” comenta Diana Isabel Gómez iriarte en este artículo. El disfrute que conseguimos a través de la macrobiótica es el disfrutar con lo más sencillo.

Las enseñanzas de la macrobiótica no son solo culinarias, no se trata de que comer arroz integral sea mejor o peor para el organismo, es algo que va mucho más allá de la simple comida“…

Podemos llegar a ser macrobióticos, es decir, a disfrutar de una larga vida, sin que el arroz sea forzosamente la base de nuestra alimentación, aunque este sea lo que inicialmente se come como entrenamiento. No es la comida en último término la que determina nuestra salud y longevidad, “la relación entre las emociones y actitudes incluso, los pensamientos y decisiones que tomamos en la vida tienen mucho que ver con el estado energético de nuestros órganos.”

Cada persona debe encontrar, en conciencia, su particular forma de alimentación, única e intransferible, pues no hay dos personas iguales, llegando a sus propias conclusiones para la felicidad de su organismo. Y la alimentación es algo que engloba mucho más que la comida, pues de todo nos nutrimos.

Si nos volvemos rígidos nos acercamos a la muerte, seamos flexibles con estas enseñanzas.”
G. Ohsawa.

Fuente: comerycallar.com